Explicación necesaria

Lo que usted tiene en esta sección “Documentos” son fragmentos de la memoria institucional del régimen autoritario mexicano entre las décadas de 1950 y 1980. Son fragmentos de la memoria autoritaria.

Pedazos de la memoria institucional de aquellas dependencias del Estado
mexicano cuyos objetivos estaban vinculados a garantizar la seguridad nacional,
con tareas sustanciales como: la vigilancia, el análisis de potenciales peligros, el
control y contención o, incluso, la eliminación de aquello considerado un riesgo o
un peligro para la seguridad y estabilidad nacionales. En gran medida, las
actividades de estas dependencias fueron de tipo disuasivas o coercitivas, por
ello, llamar a los archivos de estas dependencias archivos de la represión, no sólo
es una posición política e interpretación histórica, sino una caracterización
sintética de la información contenida en ellos.

Los archivos de la represión, como todo archivo de Estado, no sólo tuvieron por
objetivo servir de soporte documental, sino alimentar y posibilitar los
procedimientos cotidianos de la dependencia a la que pertenecieron: contar con la
información suficiente y en tiempo sobre los “enemigos” en turno, información que
permitiera documentar su culpabilidad, permitir su captura y ejecutar la condena.
En este sentido, un archivo de la represión no puede ser tratado tan sólo como un
repositorio de información al cual podemos acceder para reconstruir o construir
una narrativa explicativa del pasado. No se puede perder de vista que el archivo
mismo formó parte de la estructura represiva, y en esa medida tiene que ser leído:
las ausencias o silencios documentales, por ejemplo, podrían ser indicios de los
“ritmos” de la represión, que podrían ayudar esclarecer temporalidades. Una
presencia documental, en el caso de las desapariciones forzadas, por ejemplo, no
siempre refieren a un “hecho”, en algunos casos refieren a una “ficción” que se
convirtió en el fundamento de una verdad, en este caso, de una verdad de Estado:
no hubo desaparecidos en México, murieron en enfrentamientos, fueron
“ajusticiados” por sus propios compañeros o simplemente huyeron a lugares
desconocidos y con propósitos no tan claros. Por lo tanto, los archivos no fueron
un apéndice o un repositorio inocuo de información: formaban parte de la
estrategia represiva.

Los documentos que se irán presentando en esta sección pertenecieron a la
Dirección Federal de Seguridad (DFS), a la Dirección General de Investigaciones
Políticas y Sociales (IPS) y a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
Todos ellos se encuentran resguardados en el Archivo General de la Nación
(AGN). Durante el gobierno de Vicente Fox Quezada (2000-2006) varias
secretarías de Estado y otras dependencias federales fueron instruidas para
entregar, al archivo histórico, la documentación que obrara en sus archivos institucionales y que estuviera vinculada a movimientos sociales o políticos, y con actos represivos del
pasado. Aunque también se presentarán documentos  recuperados de archivos de las entidades federativas.

Todos los documentos que serán presentados fueron obtenidos en el trabajo de
archivo y a través de solicitudes de información, conforme a la Ley de
Transparencia y a los procedimientos del AGN vigentes en el momento de la
consulta, y una parte se encuentran a disposición en sus versiones
públicas en el propio AGN, otra parte importante ya no está disponible para su consulta pública. Desde finales de 2014 las políticas de censura del AGN han cerrado la consulta directa de muchos de estos documentos, y desde ese momento investigadoras e investigadores, nos hemos preocupado y ocupado en señalar la relevancia y necesidad de que los archivos de la represión estén disponibles al público, esta sección forma parte de esos esfuerzos.

Poco a poco se irán dando a conocer los ires y venires de la disputa por los archivos de la represión en México.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *