Acerca

Camilo Vicente es un historiador que hace investigación sobre desaparición forzada, violencia política e historia del tiempo presente en América Latina, actualmente culmina un doctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Este sitio es el resultado de sus aportaciones e investigaciones en el campo de la historia, la sociología y la política.

Este sitio pretende ser un enlace con aquellas personas interesadas en los diversos temas vinculados a sus investigaciones. Este sitio se despliega en todo momento con la seguridad de que los archivos compartidos, difundidos y rescatados siempre son considerados en el marco de la libre expresión, siendo información en muchos casos sensibles y debido a la magnitud de los datos tratados, siempre será abierto el diálogo para la corrección, modificación y aclaración que en el marco de la ley sean legítimos.

El sitio se deslinda del uso que a esa información pueda darse y sobre el contenido que en el apartado de colaboraciones sean expuestas. El sitio se compromete a realizar cualquier aclaración que sea pertinente. El dato de contacto es camilovcontacto@gmail.com donde se recibirán todas las inquietudes.

Reiteramos que los materiales del sitio se presentan en el marco y ejercicio del derecho a libertad de expresión, que incluye también la libertad de buscar, recibir y difundir ideas, opiniones e informaciones, por cualquier medio y con personas de cualquier otro país, derecho establecido en los artículos 6º y 7º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; así como en artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Cada documento compartido cuenta con una leyenda, ya sea en el post o en el mismo artículo, señalando las fuentes, y su origen como en su calidad de legítimo. Cabe señalar que los documentos de archivo compartidos fueron obtenidos a través de solicitudes de información de acuerdo con las leyes de transparencia vigentes, así como por los procedimientos vigentes, al momento de consultar la documentación, en los distintos archivos y fondos documentales a los que se tuvo acceso. También es importante recordar que, de acuerdo con la Ley General de Transparencia y la Ley General de Archivos, la documentación relacionada a violaciones graves de derechos humanos o delitos de lesa humanidad no puede ser clasificada como reservada o confidencial (Ley General de Transparencia: artículos 5, 74, 113, 115, 148; Ley General de Archivos: Artículo 36). Por otra parte, la documentación definida como histórica es de carácter público, y su consulta irrestricta (Ley General de Archivos: artículos 11, 36, y Décimo Quinto Transitorio), todos los documentos aquí publicados son documentos con carácter de históricos y obran en archivos históricos.

Sección de Documentos:

Lo que usted tiene en esa sección son fragmentos de la memoria institucional
del régimen autoritario mexicano entre las décadas de 1950 y 1980. Son
fragmentos de la memoria autoritaria.

Pedazos de la memoria institucional de aquellas dependencias del Estado
mexicano cuyos objetivos estaban vinculados a garantizar la seguridad nacional,
con tareas sustanciales como: la vigilancia, el análisis de potenciales peligros, el
control y contención o, incluso, la eliminación de aquello considerado un riesgo o
un peligro para la seguridad y estabilidad nacionales. En gran medida, las
actividades de estas dependencias fueron de tipo disuasivas o coercitivas, por
ello, llamar a los archivos de estas dependencias archivos de la represión, no sólo
es una posición política e interpretación histórica, sino una caracterización
sintética de la información contenida en ellos.

Los archivos de la represión, como todo archivo de Estado, no sólo tuvieron por
objetivo servir de soporte documental, sino alimentar y posibilitar los
procedimientos cotidianos de la dependencia a la que pertenecieron: contar con la
información suficiente y en tiempo sobre los “enemigos” en turno, información que
permitiera documentar su culpabilidad, permitir su captura y ejecutar la condena.
En este sentido, un archivo de la represión no puede ser tratado tan sólo como un
repositorio de información al cual podemos acceder para reconstruir o construir
una narrativa explicativa del pasado. No se puede perder de vista que el archivo
mismo formó parte de la estructura represiva, y en esa medida tiene que ser leído:
las ausencias o silencios documentales, por ejemplo, podrían ser indicios de los
“ritmos” de la represión, que podrían ayudar esclarecer temporalidades. Una
presencia documental, en el caso de las desapariciones forzadas, por ejemplo, no
siempre refieren a un “hecho”, en algunos casos refieren a una “ficción” que se
convirtió en el fundamento de una verdad, en este caso, de una verdad de Estado:
no hubo desaparecidos en México, murieron en enfrentamientos, fueron
“ajusticiados” por sus propios compañeros o simplemente huyeron a lugares
desconocidos y con propósitos no tan claros. Por lo tanto, los archivos no fueron
un apéndice o un repositorio inocuo de información: formaban parte de la
estrategia represiva.

Los documentos que se irán presentando en esta sección pertenecieron a la
Dirección Federal de Seguridad (DFS), a la Dirección General de Investigaciones
Políticas y Sociales (IPS) y a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
Todos ellos se encuentran resguardados en el Archivo General de la Nación
(AGN). Durante el gobierno de Vicente Fox Quezada (2000-2006) varias
secretarías de Estado y otras dependencias federales fueron instruidas para
entregar la documentación que obrara en sus archivos institucionales y que estuviera vinculada a movimientos sociales o políticos, y con actos represivos del
pasado.

Todos los documentos que serán presentados fueron obtenidos en el trabajo de
archivo y a través de solicitudes de información, conforme a la Ley de
Transparencia y a los procedimientos del AGN vigentes en el momento de la
consulta, y la gran mayoría de ellos se encentran a disposición en sus versiones
públicas en el propio AGN.